«Cuando comenzó la mecanización, adquirimos un tractor, allá por el año 1958, con mucho esfuerzo y haciéndonos de conocimiento llevamos adelante las labores contra las inclemencias del cultivo del arroz. Las cosechas y las siembras se realizaban manualmente. Las trillas se hacían con las trilladoras que se hacían con pequeños motores pero a mano. Siempre íbamos avanzando, o mejor dicho, íbamos tomando más compromisos».